El intendente Pablo Macchiarola sacudió el tablero político local al designar a Pablo Quiroga (exsecretario de Servicios Públicos) como el flamante Jefe de Gabinete municipal. Este movimiento técnico y estratégico no sólo busca consolidar la administración de la “Ciudad Jardín”, sino también blindar el territorio en medio de una feroz interna. El oficialismo yerbabuense mantiene un fuerte enfrentamiento con Lisandro Catalán (referente de La Libertad Avanza), detonado por el impulso a la candidatura del actual diputado nacional Mariano Campero para la gobernación de Tucumán rumbo a 2027.
La reestructuración de Macchiarola
La llegada de Pablo Quiroga a la Jefatura de Gabinete representa un cambio de ritmo para el Ejecutivo local. Alineado plenamente con el intendente Macchiarola, Quiroga asumió con un discurso combativo frente a los detractores de la gestión:
- Blindaje a la gestión: Quiroga defendió con fuerza el presente institucional, asegurando que “todo el mundo quiere subirse a la Ferrari” que hoy representa el modelo de Yerba Buena.
- Nueva dinámica interna: El movimiento busca dotar de mayor volumen político a las secretarías clave, unificando criterios de cara a las crecientes demandas de conectividad y espacios públicos del municipio.
El choque de fondo: Campero Gobernador vs. el “Sectarismo” de Catalán
El verdadero trasfondo de estos cambios institucionales radica en la abierta batalla por el liderazgo de la oposición provincial. Macchiarola encendió la polémica al respaldar de forma explícita a Mariano Campero como la alternativa más competitiva para arrebatarle el poder al peronismo. Al mismo tiempo, lanzó duras acusaciones contra Lisandro Catalán, tildándolo de “fantasma que orbita la provincia” debido a su residencia en Buenos Aires.
Desde la vereda del oficialismo de Yerba Buena aseguran que Catalán expresa una postura “sectaria”, cerrada a armar un frente amplio, lo que de manera indirecta le terminaría haciendo el “caldo gordo” al peronismo gobernante. La respuesta libertaria no se hizo esperar: diputados alineados con Catalán emitieron duros comunicados cruzando a Macchiarola, acusando a Campero de oportunista y de utilizar indebidamente la simbología de La Libertad Avanza Tucumán sin pertenecer a la estructura formal del partido.
La mirada de Lucas Martín para “El Inquisidor”
El pulso de esta crisis política y los pormenores de la reestructuración del gabinete fueron reflejados con precisión bajo la aguda mirada del periodista Lucas Martín, conductor del ciclo político El Inquisidor, transmitido por la pantalla de América Tucumán. A través de una entrevista exclusiva con el flamante jefe de Gabinete, Pablo Quiroga, el programa desmenuzó las implicancias de la política de gestión y la campaña.
Para el análisis de Lucas Martín en El Inquisidor, la jugada de Macchiarola persigue un doble objetivo:
- Fidelidad territorial: Mostrar que el equipo de Yerba Buena permanece inquebrantable detrás del proyecto provincial de Mariano Campero.
- Resistencia al centralismo: Exponer la distancia que existe entre el armado “puro” de los dirigentes de la capital nacional y la realidad del militante del interior tucumano.
De este modo, Yerba Buena se convierte en el epicentro de una discusión que excede los límites municipales y redefine las alianzas en toda la provincia.