Por Lucas Martín
Para El Inquisidor
El invierno no es una estación más para el Norte Argentino; es el verdadero motor de su matriz turística. Mientras que otras regiones del país esperan el verano para alcanzar sus picos de ocupación, para la provincia de Tucumán julio y agosto representan la temporada alta más fuerte del año. En este escenario de altísima competencia y gran afluencia de viajeros, la ciudad de Yerba Buena volvió a erigirse como uno de los destinos más elegidos, logrando combinar su entorno natural único al pie del cerro con una infraestructura urbana que no para de expandirse.
Para desmenuzar las cifras, entender el comportamiento del visitante y analizar el impacto económico que dejó este período clave, dialogamos en exclusiva con Víctor Aparicio, Director de Turismo de la Ciudad de Yerba Buena. El funcionario trazó un balance profundamente detallado, analizó el perfil de los nuevos viajeros y proyectó el crecimiento del municipio de cara al mediano plazo.
Entrevista con Víctor Aparicio: “El invierno es nuestro momento de mayor exigencia y respuesta”
Lucas Martín: Víctor, arranquemos por el contexto general. Para Tucumán, el invierno es la temporada fuerte por excelencia. ¿Cómo se vivió este desafío en Yerba Buena y cuál es el primer balance que hacen desde la Dirección de Turismo?
Víctor Aparicio: Así es, Lucas. El invierno es nuestra prueba de fuego. A diferencia de otros puntos turísticos del país que tienen su fuerte en el verano, para nosotros los meses invernales concentran el mayor flujo de visitantes nacionales y regionales. El balance de este año es extraordinario. Superamos las proyecciones más optimistas que teníamos en junio. Yerba Buena no solo funcionó como la base hotelera y de servicios para quienes recorren el circuito de las Yungas o suben a los Valles Calchaquíes, sino que se consolidó como un destino con peso propio. Los turistas ya no vienen solo a dormir; vienen a vivir la ciudad.
LM: Cuando se habla de un destino con peso propio en invierno, ¿en qué actividades o propuestas específicas se traduce eso para el visitante?
VA: El clima invernal de nuestra provincia es ideal: días soleados, tardes templadas y noches frescas. Eso nos permitió desplegar una oferta muy fuerte basada en tres pilares: el turismo activo y de naturaleza, la gastronomía de vanguardia y una agenda cultural constante. Potenciamos muchísimo el uso de los senderos en Horco Molle y el Parque Sierra de San Javier con caminatas guiadas, cicloturismo y actividades de eco-turismo. Paralelamente, coordinamos con el sector privado una cartelera de espectáculos al aire libre, ferias de artesanos y actividades infantiles para aprovechar el receso escolar de las distintas provincias. El turista encontró una ciudad vibrante todos los días de la semana.
LM: Históricamente, Yerba Buena se caracterizó por su perfil comercial y residencial. ¿Cómo impacta económicamente este flujo turístico invernal en el comercio local?
VA: El impacto es directo y transversal. La temporada de invierno inyecta una masa de consumo que beneficia desde las grandes cadenas hoteleras y los restaurantes de primera línea hasta los pequeños comercios de cercanía, los productores locales y los prestadores de servicios turísticos. Los corredores gastronómicos de las avenidas Aconquija y Perón trabajaron a capacidad plena, especialmente durante las semanas donde coincidieron los recesos escolares de Tucumán, Buenos Aires y Córdoba. La gastronomía local ha alcanzado un nivel de madurez tal que ya es un atractivo turístico en sí mismo.
LM: Respecto al perfil del turista que eligió la ciudad en estos meses de frío, ¿notaron algún cambio o tendencia nueva en comparación con años anteriores?
VA: Notamos dos fenómenos muy claros. Por un lado, una fuerte consolidación del turismo regional. Familias y parejas de Salta, Santiago del Estero, Catamarca y Jujuy que vienen a pasar fines de semana largos o semanas enteras atraídos por la oferta nocturna y de compras. Por otro lado, un crecimiento notable del visitante del centro del país —Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba— que busca escapar del frío húmedo y encuentra acá un microclima perfecto, combinando la paz verde del pie del cerro con la comodidad de shoppings, centros médicos y conectividad de primer nivel. Además, aumentó el promedio de pernocte: el turista ya elige quedarse tres o cuatro noches en Yerba Buena.
LM: Para sostener esta estructura en la temporada más fuerte del año, la sustentabilidad suele ser un eje crítico. ¿Cómo manejaron la presión sobre los recursos naturales y los espacios públicos?
VA: Ese es nuestro principal desvelo y compromiso. No nos sirve un turismo masivo que destruya el entorno. Por eso, implementamos operativos especiales de concientización ambiental, reforzamos la recolección diferenciada de residuos en las zonas de senderos y trabajamos codo a codo con la Guardia Urbana Municipal (GUM) para garantizar la seguridad tanto de los vecinos como de los visitantes. Queremos que el paso del turista deje un impacto económico positivo, pero una huella ecológica cero.
LM: Para cerrar, Víctor, una vez que pasa el pico del invierno, ¿cuál es la estrategia para mantener la tracción el resto del año?
VA: El gran objetivo es mitigar la estacionalidad. Para los meses que vienen, estamos apostando fuertemente al turismo de reuniones, congresos y eventos corporativos. Yerba Buena cuenta con salones modernos, una hotelería boutique de altísima calidad y un entorno que los empresarios y organizadores valoran muchísimo para hacer jornadas de trabajo y networking. El invierno nos demuestra de lo que somos capaces; el desafío ahora es mantener esa misma calidad de servicio durante los doce meses del año.
Los números que dejó el invierno en Yerba Buena
- Ocupación hotelera récord: Los complejos de cabañas, hoteles boutique y departamentos temporales registraron un promedio general superior al 85%, con picos del 98% durante la segunda y tercera semana de julio.
- Boom gastronómico y comercial: Los locales gastronómicos reportaron un incremento real en las ventas respecto al año anterior, impulsado por el turismo de cercanía y los visitantes de provincias vecinas.
- Turismo activo en ascenso: Más de 15.000 personas pasaron por los centros de informes y participaron de las actividades autoguiadas o coordinadas en los senderos pedemontanos durante todo el receso invernal.
- google.com/maps/place/Yerba+Buena,+Tucumán/data=!4m2!3m1!1s0x9422433a2ee1bffb:0xc5d4083eee0d98b1?sa=X&ved=1t:242&ictx=111